miércoles, 3 de julio de 2013

Lo que el libro Corazón de perro esconde

Portada del libro
Corazón de perro
    Hay que tenerlos bien puestos para desafiar como lo hace Mijaíl Bulgákov. En una época en la que a Stalin, dirigente de la antigua URSS, le hacían falta pocos argumentos para ordenar la muerte de alguien este autor crea toda una obra teatral de crítica dura al Estado. Una obra cuya máscara es tan transparente como curiosa.

    En Corazón de perro entran, salen, ladran, se rompen cosas, improperios, absurdo, incomprensión,… todos estos y muchas más son las palabras que definen esta novela de personajes de personalidades extremas. La trama radica en un médico experimental que implanta a un perro la hipófisis de un ser humano. El perro comienza a adquirir forma humana y a hablar. Estas son solo las pinceladas más gruesas de este escenario de fondo que encubrirá la dura crítica de Bulgakov.

    Un escenario con pliegues, con trazos finos que se entremezclan y ocultan y dan juego a Bulgakov. Un escenario en el que la crítica gana mucho terreno a la historia que la enmascara. Corazón de perro es una novela clasista con un objetivo claro y todo aquello que no entre dentro de él lo ignora o desecha.

    Al ser una obra teatral abundan los diálogos y la descripción pasa a un segundo plano. El problema es que en algunos puntos debes releer partes de las conversaciones para captar el sentido y no perderte en esa locura de situación. Una locura que puede llegar a recordar al vodevil, subgénero dramático de la comedia de Estados Unidos.

    Corazón de perro no deja indiferente ya sea por sus posturas extremas, ya sea por su filosofía clasista en algunos casos o por esa loca historia que enmascara todo. Sin embargo, considero que es una obra peculiar en la que el hecho de que guste o no depende de quién la esté leyendo.


                   “Usted quiere decir que hablaba. Eso no significa sea un hombre
                                                                                     Corazón de perro, Mijaíl Bulgákov.

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